Descubre las bondades del Parque Nacional Canaima

Si es de los que les gusta hacer turismo ecológico, ir de excursión a lugares exóticos y te consideras un amante de la naturaleza, tiene razones más que suficiente para visitar Canaima.

Conformado en su mayoría por imponentes tepuyes, este parque nacional ubicado en Bolívar, Venezuela, tiene una extensión de 30 mil kilómetros cuadrados, siendo considerado patrimonio de la humanidad por la UNESCO desde 1994.

Por lo sublime y diverso de sus bellezas naturales se ha convertido en un santuario para cientos de especies únicas en el mundo, las cuales han atraído la curiosidad de los turistas de todas partes.

Salto Angel, Canaima

A diferencia de tiempos lejanos, en la actualidad, ir a este monumental parque es más sencillo, gracias a labores de infraestructura como la construcción de una carretera que va desde Puerto Ordaz hasta la localidad de Santa Elena de Uairen, cercana a la frontera con Brasil.

No obstante, la forma más sencilla de llegar es con avión o navegando por el Orinoco en una embarcación de alguna de las etnias indígenas de la zona.

¿Por qué ir a Canaima?

Este parque es otro de los patrimonios universales de la humanidad. Amén de contar con auténticos santuarios naturales que se prestan para la recreación de los visitantes y la práctica de deporte como el trekkin, el rafting, el ciclismo de montaña, la escalada de montaña, entre otros.

Además de que podrá observar de cerca su imponente belleza y la majestuosidad de su tepuyes, montañas de cima aplanada; así como también de sus saltos de aguas, como el Apowao y el Kamarata. Amén de su principal atractivo turístico, famoso mundialmente por considerarse el salto de agua más grande del mundo entero: el Salto Ángel.

El Salto Ángel

En la lengua Pemón significa salto del lugar más profundo. No es casualidad que poblaciones originarias le hayan dado tal nombre. Pues, cuenta con una caída de agua de aproximadamente 970 metros de altura, entre los cuales, 877 metros son de caída interrumpida.

Sin embargo, llegar a este santuario natural no es cosa fácil. Pues, lo tupido de la selva dificulta en demasía llegar por vía terrestre. No obstante, es posible llegar en avionetas que aterrizan en un campamento condicionado para recibir turistas. Dentro del campamento se ofrecen servicios de guías, bajo la modalidad de excursiones por tierra que duran hasta 13 horas.

Los meses que van de junio a diciembre son los más idóneos para llegar; pues, en temporada de sequía la profundidad del agua es menos, imposibilitando el trayecto en balsa.

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