La Riviera Portuguesa

La Riviera portuguesa apuesta por el diseño y la vanguardia y añade un toque de modernidad a un destino lleno de historia, naturaleza y señorío, a media hora de Lisboa.

Nuevos aires de modernidad recorren una de las fortificaciones costeras con más solera y sabor de la Península Ibérica. Construida en la Edad Media, reforzada en tiempos de Felipe II y acondicionada para recibir a la corte portuguesa en el siglo XIX, la ciudadela de Cascaes acoge hoy el primer hotel de Europa que cuenta con su propio artdistrict. Artistas residentes trabajan a la vista del público en proyectos que luego acudirán a citas como la Bienal de Venecia, o a galerías y exposiciones de distintos países y que dan cuenta de esa sensibilidad hacia las vanguardias de los artistas lusos, no siempre bien conocida por sus vecinos, los españoles.

La Riviera Portuguesa

La llamada “Riviera portuguesa» parece estar todavía ligeramente asociada a ese pasado glorioso en el que dio cobijo sucesivamente a la corte real, a espías, monarcas exiliados y miembros de la jet internacional. Cierto halo de esa época dorada sigue impregnando el imaginario colectivo y conduce a la errónea percepción de que lo moderno no tiene cabida en una de las zonas más agradables de Portugal. La imagen de la región de Estoril, con importantes localidades como Sintra y Cascaes, además de la propia Estoril, se asocia generalmente con palacios, faros y hoteles con pedigrí, o magníficas playas y campos de golf donde relajarse y disfrutar de la naturaleza y un clima benigno.

Pero la llegada de estos saludables nuevos aires es una realidad y se ha hecho especialmente evidente en Cascaes y en los alrededores de este antiguo pueblo de pescadores situado a una media hora de Lisboa. Las aperturas en estos últimos años de hoteles de diseño, como Farol [farol.com.pt), Pousada de Cascáis [pousadas.pt) y The Oitavos (theoitavos.pt), han traído ideas frescas a un enclave lleno de encantos que raramente defrauda al visitante.

Riviera portuguesa

Riviera Portuguesa

Uno de los proyectos más atrevidos y de indiscutible singularidad lo constituye la reciente inauguración del Art District dentro de la Pousada de Cascáis, un hotel abierto hace dos años que culmina así la nueva vida de la histórica fortificación militar-cortesana. Unos espacios hasta hace unos meses en desuso acogen hoy galerías de arte y talleres de artistas que buscan llevar la creación contemporánea a contextos de la vida cotidiana. Fotografía, pintura, escultura, videoinstalaciones… La Pousada, perteneciente al Grupo Pestaña, ha creado además 6 habitaciones de autor en las que 6 jóvenes artistas portugueses han dejado su impronta personal para proporcionar al huésped una experiencia única y diferenciada.

El nuevo conjunto en el corazón de Cascaes se completa con el restaurante Taberna da Praa, situado en el exterior de la Pousada, en la Praa das Armas de la antigua fortaleza militar, que ofrece una interesante e inédita apuesta por la fórmula gastronómica de la tapa llevada a la cocina portuguesa. La decoración del restaurante está inspirada en el movimiento vencidos da vida (‘los perdedores de la vida’), nombre por el que se dio a conocer un grupo informal integrado por destacados intelectuales de la vida cultural lusa del siglo XIX, quienes se reunían para cenar y hablar de literatura y política. Y tras tapear en ese Cascaes a la última, probando distintas especialidades del país en pequeños bocados regados con un buen vino del lugar, se impone una copa en la terraza del Hotel Farol.

Es probablemente la más cool de la localidad y la que ofrece puestas de sol más impactantes junto al océano; también una de las más animadas. Una buena forma de dejar definitivamente atrás ese estereotipo tan arraigado entre los españoles de que nuestros vecinos se mueven siempre entre el fado y la saudade en escenarios con un punto de decadencia.

Portugal

Portugal

Leave a Reply